Yo no pierdo: gano o aprendo.
Share
Como en la vida, también en el estampado.
Para asegurarnos de que cada error se convierta en aprendizaje, debemos tomar ciertas medidas. Una de ellas es reflexionar; la otra, documentar. Sí, documentar: apuntar las causas de las fallas —todas las que consideremos posibles— y después encontrar la solución. Pero no solo la reactiva, sino también la proactiva; es decir, aquella que permita prevenir que vuelva a suceder.
¿Qué debemos hacer para que no se repita? En la empresa, se convierte en un plan de acción. En el estampado, en un catálogo de defectos. En la vida, en reflexión y conciencia.
Los errores son parte del crecimiento. Son necesarios para distinguir cuándo las cosas están mal; de lo contrario, no conoceríamos la diferencia entre algo mal hecho y algo bien hecho.